Justifica Bush espionaje telefónico

Original: http://www.elnorte.com/internacional/articulo/636773/

El Mandatario estadounidense dijo que se intervinieron sólo los teléfonos de conocidos y socios de la red de Osama bin Laden

AFP

Washington DC,  Estados Unidos (13 mayo 2006).-  El Presidente estadounidense, George W. Bush, intentó hoy aplacar la tormenta que se desató al conocerse que su gobierno compiló registros telefónicos de decenas de millones de personas, al insistir que esta medida fue necesaria para "combatir a Al-Qaeda".

En su discurso radial semanal, Bush se apresuró a asegurarle al público que el programa no está dirigido a ciudadanos inocentes: "Es importante que los estadounidenses entiendan que nuestras actividades se dirigen estrictamente a Al-Qaeda y a sus socios conocidos", afirmó.

Sin embargo, Bush no respondió a los cuestionamientos formulados en el Congreso, donde se cuestionó cómo es posible que un programa, supuestamente con un objetivo tan estrecho, necesite una base de datos tan grande.

El caso ya derivó en una importante demanda contra Verizon, una de las compañías telefónicas involucradas, mientras miembros del Congreso expresaron su inquietud por lo que consideran como la erosión gradual del derecho a la privacidad.

Según el diario USA Today del jueves, la Agencia para la Seguridad Nacional (NSA) compiló la mayor base de datos de registros telefónicos del mundo, a partir de datos aportados por las principales compañías telefónicas estadounidenses.

Poco después de los atentados del 11 de septiembre de 2001, la NSA, una de las agencias más secretas del país, "empezó a recolectar en secreto los patrones de llamadas telefónicas de decenas de millones de estadounidenses, utilizando la información entregada por ATT, Verizon y BellSouth", precisó el diario.


La demanda, iniciada en Nueva York el viernes, exige a Verizon una indemnización de 5 mil millones de dólares por daños, alegando que la compañía quebrantó la ley al proveer a la NSA los registros telefónicos de sus clientes.

Bush afirmó que las actividades de inteligencia que él aprobó eran "legítimas" y que los congresistas de ambos partidos habían sido informados adecuadamente.

"La privacidad de los estadounidenses está fuertemente protegida en todas nuestras actividades", insistió. "El gobierno no escucha llamadas telefónicas domésticas sin una orden judicial".